5/21/2009

Recordando al Maestro Shigeo Fukuda.

En Enero de este año, el maestro japones Shigeo Fukuda, considerado uno de los mejores representantes del cartel a nivel mundial dió su última mirada al mundo.

Nació en Tokio en 1932. Se graduó de la Universidad Nacional de Bellas Artes y Música de Tokio en 1956 y trabajó en la Ajinomoto Co., Ltd.

En 1958 dejó la compañía y desde entonces trabajó de manera independiente.

Entre sus logros encontramos: Presentó una exposición individual en 1967, en la Galería IBM, en Nueva York y creó el cartel oficial para la Expo Japón. Recibió la medalla de oro en la Bienal Internacional del Cartel en Varsovia, Polonia, en 1972; el Recommended Artist's Award del ministerio de educación en 1976, el Premio de Plata en la Bienal Internacional de Diseño Gráfico en Brno y la medalla de Plata en la Exposición Internacional del Cartel en Fort Collins Colorado.

Creó también el logotipo para el Festival Nacional de la Cultura en 1986. Recibió el Premio de Arte Mainichi en el Museo Asiático, en San Francisco, 1987. También recibió el New York A.D.C. Hall of Fame. En 1989 se le solicitó que realizara el cartel conmemorativo al 200 aniversario de la Revolución Francesa.

Creó también un objeto para la Dai Nippon Printing Osaka DDD, se le solicitó que elaborara el cartel conmemorativo internacional Lutrec, realizó también el Cartel oficial de Tokio Frontier. En 1993 hizo el cartel para el Festival de Japón en París, el cartel oficial de Un Siglo de Diseño en París así como también el East-West Man and Wife Carp Fund en el Museo Edo en Tokio. Entre sus libros se encuentran Element of Ideas, Visual Trices, Shigeo Fukuda's Contrived Designs, Ilustrick 413 y Great Works by Shingeo Fukuda.

Fue Presidente de la JAGDA ( asociación Japonesa de diseñadores gráficos ICOGRADA), miembro del Comité de Tokio A.D.C., y miembro de la Alianza Gráfica Internacional y de la R.D.I. . (Royal Designer for Industry).

Afortunadamente tuve la oportunidad de conocerlo en la Décima Bienal Internacional del Cartel en México. Por eso al enterarme de su muerte quise participar en algún tributo a él.

En la Facultad de diseño y arquitectura "El Hábitat" de San Luis Potosí (http://habitat.uaslp.mx/contenido.html) , incorporada a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Se realizó una exposición en honor a Shigeo Fukuda.

Hice un cartel para la exposición, que podemos ver aquí.


Acá hay fotos de la exposición realizada.

















Entre los otros tributos que pude formar parte nos encontramos el que hizo la revista virtual Roots México, la cual podemos ver al darle click a la siguiente foto de Fukuda.


Por otro lado también diseñadores gráficos reconocidos a nivel mundial realizaron trabajos y recopilaciones en honor al maestro.

Rene Wanner ha hecho un tributo también que vale la pena ver: http://www.posterpage.ch/exhib/ex222fuk/ex222fuk.htm


Homenaje a Shigeo Fukuda “76 diseñadores por sus 76 años” por los coordinadores de la BICeBé (Bienal Internacional del Cartel en Bolivia):
http://www.76designersforfukuda.com/

Una recopilación en la página del maestro Takashi Akiyama:
http://www.tamabi.ac.jp/gurafu/akiyama/FUKUDA/FUKUDA.html

2/22/2009

La fiesta del Son en Tlacotalpan

30 aniversario del Encuentro de Jaraneros


"Señores qué es este Son/ Señores el chuchumbé/ Bonita
su entonación/
Bonito se oye y se vé."



La Cuenca del Papaloapan se vistió de fiesta para celebrar el 30 Encuentro de Jaraneros, Decimistas y Bailadores. El cual duró del 30 de Enero hasta el 9 de Febrero. en Tlacotalpan, Veracruz.


Tlacotalpan se encuentra al sureste del estado de Veracruz, dentro de los límites de la Cuenca del Papaloapan. El municipio fue declarado como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1998.

Es conocido por su tradición pesquera y por el festival anual de son jarocho que patrocina.



El Son jarocho es el género musical propio de la mitad sur del estado mexicano de Veracruz; lugar donde han convergido muchos pueblos desde tiempos muy añejos.

El instrumento fundamental del son jarocho es la jarana, una guitarra pequeña de cinco cuerdas de las cuales tres son dobles. Se trata, pues, de ocho cuerdas que se rasgan con fuerza para lograr un sonido que es tanto de cuerdas como de percusión.


La jarana tiene, desde luego, variantes: mosquito, primera, segunda y tercera, que se distinguen visualmente por su tamaño, de menor a mayor, respectivamente, y musicalmente por su tono, variando de agudo a grave.

La línea melódica la lleva principalmente el requinto jarocho, o guitarra de son, una pequeña guitarra de cuatro (a veces cinco) cuerdas. En este instrumento, brilla la creatividad de la improvisación dentro de las reglas del arte del son jarocho.


De la melodía se encarga a veces, en algunos grupos, el arpa jarocha, instrumento que también sabe acompañar el punteo de los requintos. Los tonos bajos corren por cuenta del león o de la leona, guitarras de cuatro cuerdas de mayor espesor que la más grande de las jaranas.

En cuanto a las percusiones, la principal es, sin duda, la tarima de madera que vibra al ritmo de un zapateado enérgico, pero abundan los panderos y las peculiares quijadas de burro.


En la ciudad de Tlacotalpan, se realiza el encuentro de jaraneros, bailadores y versadores en 3 foros distintos: Parque Doña Martha, Parque Central y San Miguelito.

Además de que en cada esquina, grupos de jaraneros se juntan para hacer fandangos (tocada de son jarocho) callejeros, a los que cualquiera se puede unir para bailar, cantar o tocar.

A las 5 de la mañana del día 2 de Febrero se acude a la Iglesia de la Candelaria para cantarle las mañanitas a la virgen, y por la tarde se pasea la virgen por el Papaloapan acompañada por lanchas llenas de personas.

Esta festividad comenzó en 1979, con un curso de son jarocho iniciado por Salvador Ojeda “El Negro” y Humberto Aguirre Tinoco, ambos folkloristas, con apoyo de Radio Educación, el INBA y el Gobierno del Estado de Veracruz.

Debido a los diferentes tipos de Son jarocho que convergían decidieron crear un espacio donde tuvieran lugar libremente, así se dio inicio esa tradición que este año cumple 30 años.

2/20/2009

Calvareñada 2009


Cada último domingo de Enero, en el pueblo de Teocelo, Veracruz, se celebra la Calvareñada, fiesta en honor al Santo Entierro de Cristo.


El Santo Entierro es la celebración cristiana que recuerda la procesión para llevar a Jesús de la Cruz a la tumba de la cual resucitaría al tercer día. Y se celebra de diferentes maneras en América y Europa.


Al estilo de Pamplona, España, en la Calvareñada sueltan vaquillas en la calle principal, la cual es cerrada para que el pueblo disfrute viendo a los valientes que corretean y son correteados por los animales, donde nunca faltan los corneados.


Las Fotos, las tomé yo.







1/05/2009


Daria, Un Tributo
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Antes que nada Feliz 2009 para todos los lectores que aún se dan vueltas por el taller de textos incomprendidos.

Ahora, regresemos un poco en el tiempo, hasta una serie televisiva que sin duda dejó su marca en esta generación.

¿Quien no recuerda a Daria Morgendorffer portandose indiferente mientras su hermana Quinn se queja de cualquier cosa no fashion?

O el canal "Mundo enfermo y Tríste" que tanto veían Jane Lane y su hermano rockero Trent, o ver a la Cheerleader Brittany pelear con su novio Kevin de cosas que ninguno de los dos entiende.

Así es el mundo de Daria, el personaje que nació dentro de la Serie Beavis and Butt head (así es, ella era su compañera de clases).


La mayor parte de las historias tienen lugar en la escuela. Quinn pasa la mayor parte del tiempo con sus amigas Sandi, Stacy y Tiffany, que se llaman a sí mismas el "Club de Modas".
Joey, Jeffrey y Jamie son 3 amigos que siempre andan juntos, intentando seducir a Quinn.

Mack es otro jugador del equipo, y su novia Jodie es estudiosa como Daria pero también sociable como Quinn.

Finalmente, Upchock intenta sin suerte seducir a todas las mujeres que se le cruzan.
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Así, gracias a un poco de edición, diseño y al trabajo gráfico del buen Cess, hoy muestro este pequeño tributo a la serie Daria. Cabe aclarar que no es el diseño si no el concepto lo que me motivo a publicar esto.

11/07/2008

Dos Visiones del Noviembre 4

Martes 4 de Noviembre del 2008, día histórico que recordaremos el resto de nuestras vidas, por un lado, conocido mundialmente como el Súper Martes, el final de la contienda electoral entre Obama y Mc Cain, y por el otro como el inesperado día trágico para la soberanía mexicana.


La Visión de la Tragedia

Avionazo en cruce de Reforma y Periférico en las Lomas de Chapultepec, así fue difundida una noticia que sorprendió a un México que parecía estar atento a los cambios porcentuales en las votaciones Estadounidenses.

Minutos más tarde se corrió el rumor de que en el Jet accidentado iba el Secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño, así como Santiago Vasconcelos y otras personas importantes.

Nadie podía creer que fuera cierto, pues cuando sucede un accidente parecido todo queda en cifras y nombres que no nos dicen nada (a menos que seamos familiares, claro), pero esta vez sucedió al revés, los nombres y las cifras era lo que más nos decía sobre un hombre que venía de firmar un acuerdo de paz en San Luis Potosí, sobre uno de los nombres más importantes del país, sobre la persona de más confianza del Presidente de la República.

Enseguida las especulaciones entre la gente, que era un atentado, que habían derribado el avión, que se le había pagado al mecánico, que los narcos tenían que ver… Nadie creyó la versión oficial del accidente. Obviamente está más que comprobada la vulnerabilidad de la seguridad en el país. Basta con ver el otro día que ha marcado este año en México: 15 de Septiembre en Michoacán.


Y a la hora de buscar culpables salen a la luz el enojo de los cárteles por los golpes asestados contra ellos, la figura incómoda de Mouriño como la persona más presidenciable para las personas de su mismo partido, la prueba de que en este país la seguridad es uno de los rubros más inestables, o simplemente un macabro hecho de la casualidad.

Precisamente el día de los hechos (y antes que se pensara siquiera que éstos sucederían, ¿o quien sabe?), salía en la versión virtual de El Universal la columna de Salvador García Soto, “Serpientes y Escaleras”, la cual como a manera de presagio utilizaba el título “¿Quién no quiere a Mouriño?” y nos hablaba de las intrigas políticas en contra del mencionado, cuando se estaba a punto de investigar a su padre Carlos Mouriño para que sustentara su fortuna.

Luego vino el accidente y hoy nadie se acuerda del asunto de Mouriño padre, caro le costó el perdón. Ahora se habla de la imagen de los hijos de Juan Camilo abrazando la enorme foto durante el funeral, ultimo recuerdo del Secretario de Gobernación. Se habla del miedo del país y la falta de seguridad hasta en el Estado Mayor Presidencial, de un Calderón impotente frente a la delincuencia y la evidencia de que los anuncios televisivos que anuncian a todas voces detenciones y decomisos (pensadas para dar la impresión de avances) son pura pantalla.
Que triste.

La Visión del Cambio

The change that we need” sonaba la frase que los seguidores de Barack Hussein Obama gritaban para apoyarlo, y es que tras una larga campaña electoral (como la que solo los gringos tienen dinero para mantener) había llegado por fin el día que Estados Unidos elegiría a su 44° Presidente.

Por primera vez en toda la historia el candidato demócrata era de raza negra, mientras que el Republicano era el más viejo jamás propuesto.

Las encuestas mostraban una pequeña diferencia hacia el candidato Demócrata (Obama), mientras que existía la incertidumbre de un triunfo sorpresivo por parte del Republicano (Mc Cain), y es que la sucesión en este país no se da tan “democráticamente” como en México (irónico de un país cuyo lema de guerra era defender la democracia), allá el que decide es un Colegio Electoral compuesto por 538 representantes, quienes resuelven si la persona que se llevó la mayoría de los votos podrá o no ser declarada ganadora.

En las elecciones pasadas (George BushAl Gore) sucedió que las votaciones favorecieron a Gore, sin embargo, el Colegio Electoral prefirió la reelección de Bush. Triste caso para algunos (como Michael Moore).

Pero la idea de que un presidente diferente era garantía de cambio (¿Por qué nos suena tan familiar esta situación?) deslumbraba a las personas, así Hollywood se declaró a favor del Demócrata, como la mayoría de población negra y parte de la latina, en las calles se veía el arte urbano apoyando a Obama (me tocó ver una comunidad de fotos en internet dedicada a este tipo de expresiones) y la simpatía se ponía del lado del afroamericano, a pesar de que los Republicanos tuvieron su parte controversial con las excentricidades de Sara Palin.

Dato curioso es que los Pieles Rojas de Washington perdieron 23 -6 ante los acereros de Pittsburgh, y siguiendo la tradición, pronosticaron el triunfo de Obama, pues se dice que cuando Washington pierde en la semana de elecciones gana el candidato contrario al del partido que está en la presidencia.
Y sucedió que antes de que terminara el día ya había vencedor, se trataba de un histórico ganador, del que ya todo el mundo esperaba, del sueño de Luther King, del primer afroamericano presidente, de Barack Obama (que esperemos no sea como Bush, Fox o Sarkozi, ese hombre del que crea tantas expectativas que termina ridiculizado por lo que nunca tuvo visión de lograr), de la esperanza del cambio.

Claro, la covertura de las elecciones incluyó ese avionazo donde murió el Secretario de Gobernación de un país que nada tenía que ver con el triunfo de Obama.

4 de Noviembre del 2008, fecha que nunca se olvidará.

Jorge R. Negroe Alvarez

10/19/2008

Growing Up
Serie Fotográfica #3

Por ser paso obligado para mí, me fui percatando de la construcción de la escultura llamada La Araucaria del escultor Sebastian.

Símbolo impuesto a la ciudad de Xalapa, por un autoacuerdo (y quien sabe que más) de los gobernantes.

(Ubicada en una glorieta sobre la Avenida Lázaro Cárdenas, la altura de un puente a desnivel y que une la Avenida 20 de Noviembre con el Paseo de las Araucarias.)

Pero bueno, fuera de el simbolismo que ha adoptado, quise rendirle tributo a esta serie tan famosa sobre la construcción de la Torre Eiffel.


Claro que no buscando comparación ni nada, presento mi última serie de fotografías: Growing Up (Creciendo).

Growing Up #1: Foundations



Growing Up #2: The Symbolic X



Growing Up #3: When it began to have form

Growing Up # 4: Working Up

Growing Up #5: Almost

Growing Up #6: Finished

Y Bueno, próximamente más fotografía y literatura por acá.

Saludos!

9/27/2008

Despues de un ratote de inactividad bloggeriana, aca vuelvo con más...

Tardes en el Café Cubano.

A Elda
Para todos los que estuvieron ahí.


Mesa 1.

En los lentes de Gonzalo se refleja el cabello rubio de Miriam, los chinos que se mezclan con sus pecas y esa cara de hastío.

Después de seis meses de relación, Miriam sentía que cada vez se aburría más de Gonzalo, al grado de ya no poderlo soportar, le desesperaba la calma con que él respondía a todo lo que sucediera, tenía que decírselo y por eso había escogido el Café cercano a su casa, para poderse ir enseguida, para huir de lo que inevitablemente sucedería.
Él se sentía muy bien con ella, era la relación más larga que había tenido y amaba mirar sus ojos color otoño.

Fueron los últimos en llegar al Café Cubano, Miriam pidió una cerveza, él un té de Canela. Platicaron sobre tonterías hasta que les trajeron lo que ordenaron, ella bebió dos tragos y después dijo lo que sentía, así, sin aviso.
Gonzalo quedó perplejo, no supo que pensar cuando ella le pidió que no la volviera a buscar y se fue dejando media botella de cerveza.
Él no pudo evitar que Miriam se levantara y saliera del café, después se quedó sentado, solo… el son cubano sonaba alegre al fondo.

Durante casi una hora intentó encontrar cual había sido el error de la relación, mirando perdidamente todo el lugar, hasta que en la mesa de junto, donde cinco mujeres charlaban animadamente, creyó reconocer a una.
Lorena le sonrió desde la mesa de sus amigas, pero a él le empezaba a invadir la tristeza y evitó la mirada.

Gonzalo se tomará el té ya frio, pedirá la cuenta y saldrá del lugar, pero no olvidará despedirse de Lorena con una seña.
A los dos meses comenzarán a salir.


Mesa 2.

Lorena llegó tarde al café, en una mesa cerca de la entrada ya esperaban Jimena, Carmen, Alma y Silvia.
Al entrar le dio gusto ver reunidas a sus amigas de la prepa y las abrazó a todas.

Jimena acababa de conseguir la beca para estudiar una maestría en uno de esos países de Europa con nombre desconocido, por eso había tenido que dejar la relación con su pareja de toda la universidad.

Carmen estaba en el tercer semestre de la sexta carrera a la que había entrado, pues ninguna de las anteriores le había parecido agradable.

Alma estaba en un trabajo donde le pagaban de manera excelente, pero continuamente la obligaban a quedarse hasta la madrugada, sin pagarle horas extras.

Silvia tenía tres meses de embarazo y aún no sabía si el padre era Ángel o Julio.

Lorena administraba el restaurant de su familia, pero la competencia los estaba haciendo quebrar.

Entre ellas sólo se contaron las cosas buenas que les estaban ocurriendo, nadie quiso tocar lo que en realidad pasaba, les agradó sentirse reconfortadas de tener un momento tranquilo.
Luego iniciaron los recuerdos de la prepa.

Cuando iban a la mitad de la plática, Lorena vio como la rubia de pelo chino que estaba sentada en la mesa de junto se levantaba y salía, dejando solo a un joven que creyó reconocer.
Después de un rato se acordó de la fiesta donde se lo habían presentado, así que le sonrió, pero él parecía perdido.

Alguna hora más tarde, pasó junto a ellas una joven que a Carmen le pareció odiosa, tras ella iban dos jóvenes aparentemente embobados, antes que salieran Carmen alcanzó a ver los ojos de uno de ellos, ese color negro se le quedó grabado durante todo el año siguiente.

Cuando Gonzalo se levante saludará a Lorena con una seña.
A los dos meses le invitará un café.
Jimena no terminará su maestría, la dejará por casarse en Europa con un tipo de su misma ciudad que conocerá allá.
Carmen abandonará su sexta carrera y de nuevo se decidirá por una séptima, conocerá a Víctor, pero tampoco la terminará esta.
Alma ascenderá de puesto, pero su trabajo se duplicará tanto que pasará semanas enteras en el trabajo.
Silvia descubrirá que el padre de su hija en realidad es Tomás.


Mesa 3.

Pablo miró de nuevo el reloj, Inés llevaba una hora de retraso, se acabó de un sorbo el segundo carajillo y ordenó uno más.

Él era empleado de una tienda de regalos, ahí había conocido a Inés.
Ella era una bonita ex compañera de trabajo que solo había durado una semana en la tienda.

Se habían encontrado un día en la calle y Pablo la había invitado a tomar algo, quedaron que el cuarto día de la semana siguiente a las cinco de la tarde se verían en el Café Cubano.

Pablo estaba seguro de que no la dejaría ir sin besarla, por eso miraba constantemente la entrada, esperando ver los chinos que Inés siempre acompañaba con una sonrisa.

Pero lo único que vio fue a una morena a la que esperaban sus amigas en la mesa de junto y a una rubia que entró con un tipo de lentes y salió sin él.

Pablo esperará sentado en esa mesa hasta que cierra el café, después seguirá esperando afuera… hasta que amanezca.


Mesa 4.

Víctor termina de beber su cerveza antes que Edgar lo haga, Reina los mira, alentándolos con sonrisas coquetas, mientras por dentro se ríe de ambos.

Reina era la mujer más bonita de toda la facultad de Psicología, Víctor y Edgar iban en su salón.
Como ellos eran los que más se llevaban con Reina, el resto de los psicólogos los envidiaba, la única relación que había entre Víctor y su compañero era de competencia, para ver quien recibía más besos de ella.
Reina se divertía enfrentándolos en cualquier cosa que se le ocurriera, el ganador se llevaba un beso.

Víctor terminó primero sus cinco cervezas y recibió un minúsculo beso de la hermosa boca rojiza.

Estarán una hora más en el café hasta que Reina se aburra, entonces irán a continuar las pruebas a una discoteque.

Al salir el lugar, Víctor mirará a las cinco amigas que recuerdan sus tiempos de la prepa y le gustará una de ellas, la que lo verá directamente a los ojos, conocerá a Carmen un año después.

Reina pedirá a la universidad un intercambio a otro país. Edgar abandonará los estudios y gastará casi todo su dinero en visitar a Reina.
Cuando la encuentre, ella ni siquiera lo mirará.


Mesa 5.

Ana y Dante se conocieron gracias a Sandra, que era una amiga en común. No pudieron evitar besarse a los pocos minutos de haberse conocido.
Hugo era vecino de Sandra, ellos salían ocasionalmente, hasta que comenzaron su relación amorosa una semana después de Ana y Dante, inspirados por la rapidéz de ellos.

Habían decidido salir los cuatro para celebrar el aniversario de ambas parejas.
Pidieron varios baguettes y mojitos. Su felicidad parecía contagiar la sonrisa de la joven que miraba a sus acompañantes beber desesperadamente en la mesa de al lado.
Platicaron mucho tiempo, hasta que el cubano calvo que atendía el negocio les anunció que cerraría, fueron los penúltimos en irse (el último fue el hombre de la mesa tres).

Ana dejará al poco tiempo a Dante por otro amigo de Sandra.
Sandra y Hugo decidirán vivir juntos, tendrán más hijos de los que querrán.
Mesa 6.

En nuestra mesa todos ríen. Luego tomamos un trago, un beso, un cigarro y sonreímos mientras seguimos inventándoles nombres a todos los presentes.

Jorge R. Negroe Alvarez

3/25/2008


Proximamente más literatura...


Por ahora, solo dejo mi flickr: http://www.flickr.com/photos/24480426@N06/


Esa maldita obsesión por la fotografía.

3/04/2008

Arena América.
A mi Padre

-¡Papá, papá! ¡llévanos a las luchas!- me dijeron José y Manuel, cuando el mayor cumplió diez años; la petición me tomó de sorpresa, pues no recordaba haberles hablado de eso en mucho tiempo.
-¿Las luchas?- pregunté extrañado.
-¡Sí, las luchas¡ donde saltan desde las cuerdas para hacerles planchas a los otros luchadores- exclamó emocionado José
- y luego se aplican las llaves hasta que el réferi cuente tres- interrumpió Manuel
-entonces se agarran a sillazos mientras la gente grita y luego… - continuó rápidamente José
Me pareció curioso que supieran tanto sobre algo que nunca habían presenciado, pero en la escuela los niños se enteran de todo.
Cuando mis hijos repitieron la petición, una ola de recuerdos me invadió.
Me acordé de mi infancia en la Colonia Agustín Melgar; de José Esteva, mi papá, que siempre se iba de borracho; de María Gómez, mi mamá, que por cualquier cosa discutía; de la “Arena América” que teníamos cerca de la casa y de “Tornado”, el luchador más famoso de la ciudad.
Todos los domingos, a partir de que cumplí diez años, mi papá me tomaba de la mano para ir hasta la Arena América, donde pagaba la entrada más barata y me sentaba a su lado. Ese lugar se llenaba tanto de vecinos como de personas que venían del otro lado de la ciudad para lo mismo, ver las máscaras volar.
A pesar de que siempre me había imaginado esa bodega de paredes descascaradas, la primera vez que me llevaron no me gustó y terminé vomitando, pero poco a poco me fui acostumbrando al griterío, al eterno olor a orines, a los gordos vendedores de cerveza y a las peleas que frecuentemente ocurrían en la salida. A lo que nunca me acostumbré, fue a que José (mi padre) ocupara de excusa el espectáculo para (durante la segunda lucha exactamente) buscar a su compadre Tacho Pérez, tomarse unas cervezas y luego dejarme solo el resto del tiempo; yéndose a no sé dónde.
Al principio me daba mucho miedo, pero la emoción de ver a Tornado me hacía aguantármelo hasta el final. Amaba verlo volar sobre sus oponentes, para caer aplicándoles la llave de rehilete que habían bautizado con su nombre; inevitablemente hacía que se rindieran mientras el público escupía aplausos y hurras. Su principal rival era “Máscara Negra”, un chaparro medio musculoso que siempre hacía cualquier cosa no permitida para ganar.
Después de cada lucha esperaba a que regresaran por mí, pero José nunca llegaba; entonces tenía que caminar solo las tres cuadras que separaban la Arena de mi casa. Casi era tradición que una hora después Tacho lo llevara cargando, apestando a alcohol y completamente golpeado. Entonces mi mamá se ponía a llorar, lloraba porque odiaba las luchas, odiaba que mi padre me incitara a verlas y odiaba que siempre regresara en el mismo estado. En esas ocasiones yo lo aborrecía mucho más que a Máscara Negra.
José Esteva no trabajaba, se iba todo el día a hacer pesas en el sucio gimnasio de la colonia y había veces que no se le veía por varios días. Mi mamá decía que el dinero que mi padre llevaba a la casa era robado, yo le creía.
Así pasaron mis domingos, asistiendo a la Arena América para ver desaparecer a José, y luego descubrirlo borracho y lastimado. Tacho sólo nos decía que no lo dejáramos tomar tanto porque se ponía agresivo.
Fue precisamente un domingo cuando cumplí dieciseis años, como era tradición lo festejé en las luchas. Ese día Tornado celebraba diez años en los rings, y yo compartía su felicidad. Mi padre compró boletos en primera fila, -Te van a caer los luchadores encima- me dijo enseñando sus sucios dientes, ese día aguantó un poco más conmigo, al terminar la tercera pelea se levantó de su asiento y me dejó con un refresco de acompañante.
Para este evento había una cartelera equivalente a la ocasión, montones de luchadores subían y caían del ring. Fue la primera vez que vi a la Arena tan limpia, con carteles del festejado por todas partes, luces nuevas y hasta un olor a detergente más fuerte que el de orines. Pero el principal espectáculo, era el de Tornado contra su eterno rival, Máscara Negra. Esperé con tanta ansia esa pelea que la noche me pareció durar diecisiete años.
Por fin las luces se apagaron, un grupo de hombres vestidos de charro entró por la puerta que debía salir Tornado, solo se oían sus pasos rodear el ring, sorpresivamente las luces se encendieron al primer trompetazo de “las mañanitas”, la entrada se alumbró y apareció una capa blanca que brillaba más conforme se acercaba, de un salto entró al cuadrilátero con su máscara azul-blanca mientras los aplausos explotaban a mi alrededor.
Sin que lo esperáramos, una música más fuerte cubrió completamente a los mariachis, la puerta se iluminó por una pared de humo, era la entrada del rival, todos miramos con cuidado, esperando encontrarlo, pero nadie lo vio salir, hasta que un trompetazo mal dado nos hizo darnos cuenta que Máscara Negra ya golpeaba a los músicos para callarlos; fue lo más cobarde que nunca vi. Tornado saltó a defenderlos y su enemigo le reventó un violoncello en la cara. Todo había comenzado.
Máscara Negra subió al ring después de que los abucheos y una que otra patada de su oponente dejaran huir a los sangrantes mariachis. Arriba comenzaron los empujones, llaves y planchas ente uno y otro. Tornado era lanzado contra las cuerdas y recibido con manotazos en el pecho, luego se levantaba para aplicarle al rival el famoso rehilete con su nombre. La pelea parecía pareja, hasta que de entre el público se levantó otro enmascarado: “Vudú”, quien parecía haberse puesto de acuerdo con el rudo.
Vudú, frente a la mirada de la Arena, corrió al escenario para ayudarlo, pero el réferi se interpuso en el camino. Máscara Negra aprovechó la distracción y de entre sus botas sacó una manopla, sin pensarlo le partió a Tornado media máscara de un golpe. Ni aun estando en primera fila pude ver como pasaba, solo lo vi caer tapándose la cara.
Parecía que el héroe no podría festejar su aniversario, se revolcaba en el ring empapando todo de sangre. Los abucheos regresaron y para Máscara Negra eran muestra de que estaban saliendo bien las cosas. El réferi fue a ver como se encontraba Tornado, que como pudo se levantó; apoyándose en este puso los brazos al frente y con la fuerza que le quedaba empujó a su rival fuera del ring, Máscara Negra pasó entre la segunda y tercera cuerda para caer a mis pies. En ese momento tuve la oportunidad que tanto había deseado desde que lo vi por primera vez, tomé la botella de refresco que estaba bebiendo y sin importarme que se regara, se la destrocé en la cabeza imaginando que era mi papá.
Los cristales cortaron máscara y piel, el color naranja de la bebida se convirtió en rojo, dejando al descubierto un sangrante rostro moreno: el de mi padre.
Todo el odio que le tuve se me congeló y no supe qué hacer cuando los camilleros entraron a levantar el cuerpo desmayado de José Esteva.
Entonces comprendí porque desaparecía de la Arena cada vez que me llevaba y por qué siempre llegaba golpeado, en cuanto al alcohol, me contó que se lo regaba encima una cuadra antes de ver la puerta.
Con el tiempo me enteré que nunca le dijo a mi madre a que se dedicaba. Uno de mis tíos, conocido como “Vértigo” había sido luchador en el tiempo que yo acababa de nacer, murió cuando se lanzó de la tercera cuerda al momento que su rival se quitaba intencionalmente, su cabeza se deshizo en el suelo de la Arena. Nunca se recuperó de haber pedido a su hermano, por eso ella odiaba las luchas, al grado de preferir ver a mi padre de ladrón.
Ya han pasado diez años de eso. Mañana llevaré a José y Manuel a la Arena América, los llevaré a ver luchar al Hijo de Máscara Negra.

Jorge R. Negroe Alvarez.
Enero-Febrero 2008


1/18/2008

Y bueno, despues de tanto tiempo sin subir nada, acá subo un pequeño cuento.
Hay que leerlo con mucha atención para poder comprenderlo bien. saludos y gracias a los que aun dan con este blog.

La viuda.

Irma llegó corriendo, abrió la puerta con más miedo que prisa y entró sin pensarlo, dentro ya todo había comenzado.
Genaro estaba sobre el escenario, dando las últimas instrucciones para la actuación, las seis personas que lo escuchaban se tomaban de la mano. Irma se les unió.

El telón se abrió y la primera parte de la obra comenzó:
Una mujer vestida de negro miraba una caja de muerto, dentro estaba el cuerpo de Genaro, ella decía unas palabras sobre el amor que le había tenido y le agradecía los millones que le dejaba cuando una orquídea empezó a crecer en el vientre del difunto. Al verla, la mujer la arrancó rapidamente, dos hombres vestidos de oscuro llegaron a dar el pésame, ella los abrazó dándole la espalda al féretro mientras dos flores más crecieron, los que acababan de llegar las vieron sorprendidos, avisándole inconscientemente a la mujer, quien sin dejarlos decir nada arrancó las orquídeas de un manotazo. Los hombres exigieron una explicación.
Mientras la supuesta viuda hablaba, tres orquídeas salieron instantáneamente, ella las miró y se avalanzó para quitarlas, cuando entró Irma a escena, venía con un traje gris, lentes y un policía.
La mujer los vió y quiso ocultar el ramo que sotenía, pero del cuerpo salieron cuatro flores más. Irma habló al público: -Soy la detective que investiga este caso, después de varias pistas descubrí que éste hombre fué envenenado con un fertilizante químico para flores- (al policía) -¡Deténgala!-, la mujer corrió alrededor del escenario mientras el policía junto con los dos hombres la perseguían de manera graciosa; la detective sacó de atras de la caja de muerto una botella amarilla de fertilizante, la abrió y comenzó a vaciar el confeti que ésta contenía hasta que el féretro se llenó completamente de flores. El público empezó a reir.
La viuda del ex Senador Watson, una morena como de 40 años, se levantó de entre las primeras filas, su cara parecía enrojecerse más conforme se dirigía a la salida, el policía que perseguía a la supuesta viuda saltó del escenario y corrió tras la morena. Al verlo venir, ella metió su mano a la bolsa desesperadamente... un, dos, tres, cuatro detonaciones se escucharon mientras el policía caía de espaldas, varios hombres de entre el público se lanzaron sobre la morena, quien sólo miró al escenario y jaló el gatillo.
La detective Irma Suarez cerró los ojos.


Espero comentarios... si es que alguien visita todavia este blog.

Saludos.



9/01/2007

"Bajo la Lluvia"Violeta Berdón - Jorge Negroe.
Exposición Fotográfica.



“Y entonces ví la lluvia en tus ojos…”

La lluvia es tristeza, melancolía, emoción, alegría, nostalgia… y aún mas, la lluvia son ideas, iniciativa, creatividad y eso lo podemos descubrir a lo largo de la presente exposición, la cual busca reflejar el antes, durante y después de la lluvia en la ciudad, mostrándonos otra mirada que cambia lo que a veces nos parece tan común, logrando que lo cotidiano se vuelva increíble. Imágenes que, plasmadas con luz, logran trascender desde lo visual hasta la frialdad sensorial que implica la presencia del agua en los momentos capturados, para mostrar cómo es nuestro mundo bajo la lluvia…

El Jueves 30 de Agosto del 2007 en el café alternativo "El Refugio" se inauguró la Exposición Fotográfica "Bajo la Lluvia" obra de Violeta Berdón Fernández y Jorge R. Negroe Alvarez; la cual seguirá expuesta hasta el día 4 de Octubre del 2007.

"Sinceramente es maravilloso poder obtener los frutos de algo a lo que le invertiste tiempo, dinero, paciencia, interés y sobre todo inquietud.
Se siente grandioso el poder llegar a terminar exitosamente un proyecto que te propusiste y que a pesar de todos los inconvenientes lograste conquistar, me siento orgulloso con esta exposición y debo agradecerle a Violeta que aceptó unirse a este proyecto cuando aún estaba en pañales, además de ayudarme a ampliar tanto mi mirada fotográfica como la forma de mejorar las fotos, también y no menos importantes, agradezco a mi novia Elda, a mi familia, a la lluvia y a todos los que hicieron posible esto.
"Bajo la lluvia" (como su nombre lo indica) es un proyecto fotográfico sobre lluvia en la ciudad pensado originalmente por mí, la razón por la que escogí este tema fue que me encontraba motivado por la exposición colectiva "XALAPA VIVE: Sin límite de rostros" (más información en una reseña sobre esa exposición que está en este blog), en la que había participado como proyecto escolar, además de que nunca había visto una exposición sobre la ciudad siendo mojada por el cielo, y debido a que estamos en época de lluvias (y tenía la materia prima al alcance) decidí lanzarme a lograrlo, en el camino me topé con Violeta, de quien conocía su trabajo previo y su amor por la fotografía, le conté de mi proyecto y como ví que le gustó la idea, decidí proponerle formar parte de el, ella aceptó anexando con esto su experiencia y la mejora de las fotos que formaban parte de la exposición, componiendo algunas, tomando de nuevo otras e incluso reemplazando otras.
¿Por qué El Refugio?, bueno, ya conocía antecedentes de exposiciones hechas en este lugar así que me pareció un lugar adecuado para presentar nuestro trabajo, entonces entre Viole y yo armamos una carpeta de presentación y les mostramos nuestro trabajo a ellos (Rubén y Susana, los dueños), indudablemente les gustó y luego nos dieron fecha.
La fecha original iba a ser a finales de Septiembre, pero inesperadamente se adelantó por un mes, dándonos solo semanas para terminar la exposición, lo que nos obligó a echarle aún mas ganas.
Fueron días estresantes, en los que nos tuvimos que estar moviendo, viendo precios, buscando opciones, etc. Y al final, puedo decir (ahora que ya veo montada la expo) que esta experiencia fue para mí el equivalente a un orgasmo.
Aunque no todo fue bonito, nos costó mucho más dinero y esfuerzo del que pensamos.
En fin, Las fotos están en venta, y debido a que desgraciadamente el arte no es bien pagado, tuvimos que bajar su precio a la mitad de lo que realmente cuestan, con la idea de hacerlos más accesibles para nuestro público (y quizá poder recuperar una parte de lo invertido).
Enhorabuena gracias."
Jorge R. Negroe Alvarez


Crónica en "El Refugio" el día de la Exposición
“A las Doce del Día” nos dijo Rubén, y sí, ahí estábamos a esa hora, cargando los cristales antireflejantes (tan caros), las fotos impresas en 11 x 17 pulgadas, las grapas de pared, el martillo, e incluso el orden de las fotos.
Llegué corriendo, con todas esas cosas, mi padre se empezaba a desesperar de un tráfico que sólo él imaginaba y me apresuraba mientras mi hermano y yo bajábamos todo del coche, Rubén salió a ayudarnos y la lluvia que hasta esa mañana había sido llovizna comenzó a aumentar.
Dentro ya estaba Violeta esperando. Lo primero que hicimos fue ayudar a remover la exposición anterior, quitando dibujos y grapas de pared, creo que nos tardamos más de lo debido, luego vino la hora de montar la nuestra, escogimos el orden de las fotos (que no se parecía mucho al que habíamos pensado originalmente) y comenzamos sin tener idea de que hacer.
Unos martillazos erróneos cuartearon un el primer cristal y la foto se tuvo que remover, mandándose al final; por suerte Rubén nos comenzó a dar ideas y con la ayuda de Susana (que llegó después) logramos montar las primeras tres fotos, luego continuamos, alternando el orden original, escogiendo nuevas formas de ordenamiento e incluso creando ideas que no se nos habían ocurrido.
El trabajo de clavar, sostener, calcular y centrar fue bastante agotador, mi hermano fue el primero en retirarse, media hora después lo siguió Violeta, Rubén y Susana una hora más tarde.
Debido al poco tiempo que les quedaba a Rubén y Susana nos apresurábamos a montarla, sin embargo, cuando ya solo faltaba una foto (y poner las fichas técnicas), la del cristal cuarteado, cuando éste se rompió (me refiero al cristal, por supuesto) y Rubén, arto y apresurado me dijo que regresara más tarde, afortunadamente me dio tiempo de comprar uno nuevo en una cercana tienda de marcos.
Regresé a tiempo para dejar el cristal y partir hacia mi casa.
Poco más de una hora antes de que comenzara la exposición regresé al Refugio, el lugar ya estaba abierto al público y algunas mesas ya eran ocupadas, yo había alistado las fichas que iba a usar, así que terminé de montar el cuadro que me faltaba y comencé a pegar fichas, entonces llegó Elda, quien me ayudó a terminar, en pleno final del montaje comenzó a llegar más y más gente conocida, con lo cual solo quedó esperar a Violeta para comenzar.
Y llegó, junto con David (su chavo) y un par de amigos más, se sentaron en la mesa que habíamos apartado para ser la “de honor” y comenzamos a esperar gente conocida; mis padres y los volovanes llegaron casi enseguida, esperamos una hora más mientras el refugio se seguía llenando, hasta que nos avisaron que el vino estaba listo y las palabras de la presentadora también, entonces dio inicio.
La presentadora dio un pequeño discurso acompañada de agradecimientos, Violeta la siguió expresando lo que el momento le causaba (y siendo a mi parecer excesivamente sincera), luego le seguí yo con un desastroso discurso que se entendió cómicamente.
En fin, repartieron bocadillos y vino y todos comenzamos a brindar, el lugar estaba desbordante de gente y seguían llegando más.
Fue un completo éxito, yo me sentía orgulloso y rodeado de amigos, de mi chava, de vino y de bocadillos que más podía pedir.
No quedó mas que seguirla en otro lugar, pero bueno, eso ya no sucedió en “El Refugio”, así que será otra crónica.
Video del Discurso inaugural.

8/14/2007

En fín, despues de algo de tiempo sin subir nada, aca envio un cuento que escribí hace poco.

El Cúreo.

Se abrió la puerta de la cantinucha, Melo salió despacio, midiendo los pasos que sus sentidos le multiplicaban, una puta lo acompañaba, tenía pelo chino, nombre feo y cuerpo peor.
Melo la abrazaba como podía y ella solo escurría sus manos en las bolsas del negro, cobrando cuanto pudiera. Caminaron dos cuadras de la zona de burdeles y luego la puta la empujó, dejándolo mareado contra la pared.
Pedro y el Cúreo venían abrazados por la calle, el alcohol les calentaba la sangre, habían ido a los cabarets para acompletar la noche. Se encontraron de frente a una puta de pelo chino, Pedro la jaló y le preguntó su nombre eructándole el olor a Ron, ella sonrió como pudo para luego presentarse, al Cúreo le pareció que tenía nombre feo y cuerpo peor.
Melo miró como la puta se alejó hasta convertirse en una mancha, luego como se detuvo frente a dos borrones más, entonces fué cuando comenzó a lanzarle maldiciones en lenguas enredadas.
El Cúreo reconoció con dificultad al negro que insultaba al viento, era Melo, el enojo aturdió al Cúreo más de lo que estaba, hablar del negro ese era hablar del hermano muerto Raulito, de Raulito sangrando, Raulito picado, Raulito discutiendo con el Melo, Raulito malpara'o en ese bar, Raulito avisándole a la vieja que llega tarde, Raulito ingenuo.
-¡Ahí e'tá ese Negro Hijo'eputa! ¡ora si me lo cargo!- dijo el Cúreo a su compadre jalándolo del brazo, Pedro tuvo que agarrarse desesperado a la puta para no caer.
Cúreo avanzó apoyándose en la pared hacia Melo, en el camino sacó su filo, blanco, corto, sediento.
Melo distinguió entre la bruma de su cabeza al Cúreo que se le venía encima, era igualito al Raulito, era el Raulito, el Raulito muerto, -¡Santa Madre'e Dio'!-, el Cúreo le saltó encima y cayó con un suave abrazo, Melo vió todo cada vez mas lento, una hoja limpia cortó el aire, el pulmón y la embriaguéz, Melo vomitó espeso, verde y Rojo, Bilis y vida.
El cuerpo caía apuñalado afuera del Conchita's, el Cúreo aún dudaba y lanzó otro piquete que se clavó en la panza sudorosa de dolor, en ese momento la puerta del cabaret se abrió y un grupo de soldados se avalanzó a la calle, alterados por las botellas que cargaban con ansia; un oficial rubio alcanzó a ver como el negro era herido por segunda vez, soltó una carcajada y gritó algo que el Cúreo no pudo entender, solo pudo mirar como los soldados se tambalearon sobre él.
El Cúreo corría por la playa, un grupo de risas y disparos lo seguían, la garganta le quemaba y esa sensación que había comenzado con el primer piquete a Melo le invadía la cabeza, era una sensación mas fuerte que todo lo que había bebido, algo que no le permitía pensar en su compadre abandonado (quizá a esas horas ya estaría llegando a recibir los regaños de su esposa), que le impedía alegrarse de haber vengado al Raulito Muerto, y que haría felíz a Teresa, antes de Raulito, ahora de él.
El cansado Cúreo se dejó caer en la arena, su pecho temblaba queriendo reventar, sus dedos estaban morados, aferrándose a la hoja que se había desecho de Melo y tal vez le serviría contra esos extrangeros que parecían no cansarse de reír.
Los jadeantes soldados lo alcanzaron, hincándose a descanzar al alcance de su filo, Cúreo no tuvo fuerzas para hacer nada, de atrás vino el oficial que había visto el final de Melo, miró al tembloroso cuerpo que aún sostenía la hoja ensangrentada, y sonrió.
Luego tiró unos billetes verdes sobre el Cúreo mientras le decía en el idioma de los ricos algo que por ser pobre y nativo no pudo entender.